Football Americano

Alt Football (III y última parte)

La anterior entrada la dejamos hablando de wrestling, pues bien, el último intento paralelo de gridiron en Estados Unidos vino de la mano precisamente de la WWF, en un delirante joint venture con NBCUniversal. El plan original del ínclito Vince McMahon, era crear una liga apoyada en el éxito de la WWF y de la NFL, combinando la espectacularidad de ésta con los códigos del catch…en otras palabras, laxitud con las faltas, zona de lesionados,  micrófonos de alta resolución para reproducir insultos, amenazas y bravatas, cámaras en los vestuarios y en los pasillos, miles de decibelios de trash metal, chicas en lencería, nicknames patibularios (Maniax, Rage, Xtreme, Demons, Enforcers, Hitmen, Outlaws o Blast) y el conocido como Human Toss: no hay sorteo inicial, la pelota se deja en el medio y los jugadores embisten para decidir quién ejecuta la ofensiva. En fin, la XFL.

Espectáculo asegurado

La liga se organizó en dos divisiones y ocho equipos: Orlando Rage, Chicago Enforcers, New York Hitmen, Birmingham Thunderbolts –ordinariamente Blast, pero descartado tras las protestas de la ciudad por las connotaciones explosivas-, Los Angeles Xtreme, San Francisco Demons, Memphis Maniax y Las Vegas Oultlaws. El 21 de abril de 2001, Los Angeles Xtreme y los San Francisco Demons disputaron en el Memorial Coliseum de Los Angeles el denominado Million Dollar Game, cuyo cheque fue entregado, como no, por el gran Ted Dibiase a los Xtreme, el conjunto angelino liderado por Tommy Maddox, campeón del XL Super Bowl cinco años después con los Steelers.

Fiasco económico

No me detendré en glosar toda la retahíla de disparatadas reglas y esfuerzos técnicos que se implementaron para hacer rentable el producto. La WWF y NBC únicamente recuperaron un 30% de su inversión inicial, siendo lamentable la asistencia de público a los estadios. Además, se programó las rondas finales del campeonato coincidiendo con el Madness March de la NCAA, con los resultados previsibles de audiencia. Como ya ocurriese con las franquicias de la USFL, los exóticos nombres de las franquicias fueron empleados después en el cine dado el bajo coste de su uso – The 6th Day. El malfario de esta competición se ha confirmado en esta nueva etapa, no en vano, a las cinco semanas de reiniciarse con el Sea Dragons frente al DC Defenders, fue suspendida a causa del Covid-19.

Como curiosidad, retengan los nombres de Ron Carpenter, Fred Coleman, Davie Richie, Corey Ivy, y el ya citado Tommy Maddox como ex jugadores de la original XFL que cuentan con un anillo de la NFL.  Bobby Singh, el guard de Fiji, es el único ser humano en contar con un Million Dollar Game, una Grey Cup y un Lombardi. Y sí claro, el linebacker Richard Young, quien se convirtió en Rich Ortiz sobre la lona del wrestling, logrando el IWA Florida Tag Team Championship junto a Rico Suave

NFL, una marca consolidada

Termino. La competencia es muy saludable en cualquier orden de la vida. Estimula el esfuerzo, la creatividad y la iniciativa, lo que genera una mejor y más variada oferta para el consumidor. El problema es que hay ámbitos donde ya está todo inventado. ¿Es viable lanzar un nuevo refresco de cola? ¿Hay nicho de mercado para otra cadena de restauración rápida? ¿Qué fue primero, la civilización o el Corte Inglés? No lo sé, no soy economista ni publicista, pero no me cabe ninguna duda de que la NFL tiene un consolidado status de marca dominante y cualquier intento por escapar de su influencia se evaporó tras el merger de 1970. Listas de espera de más de treinta años para una localidad en Lambeau Field, arraigos seculares de familias como los Rooney o los Mara en Pittsburgh o Nueva York, lealtades incondicionales como las de la Raiders Nation o paciencias benedictinas como las de los seguidores de Detroit no se logran a base de dólares, contratos con cadenas de televisión o unas cheerleaders aún más sicalípticas. Y además, ¡qué demonios! ¿Quién necesita de football on the field en la offseason con el Game Pass gratis? ¿O acaso es aburrido ver a Tom Brady firmando por los Bucs? Pues eso, quédense en casa, cuídense mucho y disfruten de la offseason. Ya queda menos.

@IgnatiusFinch

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