Análisis El corazón del deporte

¿Se debe realizar el mismo calentamiento en todos los deportes?

Cuando un deportista o equipo se enfrenta una prueba, partido o competición tanto de manera amateur o profesional es necesario realizar un buen calentamiento para afrontar con garantías y en buena disposición la competición.

El planteamiento de cómo realizar dicho calentamiento deberá ser lo más específico a la prueba. La cuestión es si vale el mismo protocolo de calentamiento para cualquier disciplina deportiva. Antiguamente se solía realizar un protocolo de calentamiento bastante similar sobretodo en disciplinas de competición. En cambio en la actualidad, la fase previa a la competición se ha modernizado y la activación del deportista para que entre en competición ha mejorado con el transcurso de lo años y de esta manera el deportista entra en competición lo más preparado posible.

Lo primero que se analiza es la característica de la disciplina, si es de carácter de resistencia, de fuerza, velocidad, agilidad, etc. Tener en cuenta el objetivo de la competición, el momento de la temporada, las características del deportista o equipo, el análisis de los rivales, la temperatura, el estado de la instalación, etc.

Una vez estudiado y analizado detalladamente el deporte se pasará a establecer unas rutinas básicas o patrón de calentamiento pre-competitivo, pudiendo variar tanto en secuencia como en variantes de ejecución. A continuación se mostrarán varios ejemplos según diferentes disciplinas con diferentes capacidades físicas.

– En deportes cíclicos de capacidad aeróbica como maratón, pruebas de media-larga distancia de natación, ciclismo, etc, habrá que hacer una activación progresiva, estirar activamente la musculatura, adecuar el calentamiento con una dosis alta de temperatura y con un porcentaje medio de p/m pasado el umbral aeróbico terminando el calentamiento realizando acción específica.
– En deportes de contacto una activación con mucha movilidad de las extremidades, con poca frecuencia de carácter aeróbico y mucho de flexibilización articular y trabajo propioceptivo, terminando con acciones enérgicas de fuerza.
– En deportes de competición entre equipos con manejo de todas las capacidades físicas como fútbol, baloncesto, balonmano y otros deportes de competición, un buen protocolo de calentamiento sería:
o Comenzar con una activación vegetativa
o Realizar estiramientos activos-dinámicos
o Hacer buena movilidad articular específica pudiendo utilizar minibands en piernas para activación de glúteo medio
o Realizar una buena coordinación utilizando elementos tipo escalerillas de coordinación. Todo esto sería una buena primera fase de activación general no específica.
o Continuar con un calentamiento más específico a la disciplina como serían pases por parejas o ruedas de pase.
o En la fase final se haría algo similar a la competición como posesiones o mini-partidos y en deportes con finalización se debería lanzar a portería o canasta.
o Antes de entrar a vestuario para prepararse para la competición se debería hacer prevención de lesiones como estímulos propioceptivos y estímulos reactivos como salidas de velocidad cortas.
– En otros deportes sería más o menos similar las secuencias, adaptándolo a la especialidad dando especificad a los matices.

Un tema a tener en cuenta será el tiempo o duración del calentamiento. Las últimas tendencias y estudios reflejan que un buen calentamiento no debe ser ni muy corto ni muy largo. En torno a los 15-20 minutos estaría bien para iniciar la competición.

Es de interés revisar ciertos puntos de importancia como que un calentamiento debe ser progresivo, de menos a más intensidad.

Tener cuidado con la deuda de oxígeno. Hay que adaptar al organismo poco a poco.

No alargar ni fatigar al deportista en el calentamiento.

Los estiramientos tienen que ser dinámicos para promover una movilidad activa que mejore los valores energéticos. No realizar estiramientos estáticos ni pasivos asistidos, esto provoca una disminución en el rendimiento deportivo al inhibirse los mecanismos fisiológicos y neuromusculares que provocan una pérdida de potencia y aumento del riesgo de lesión.

Comenzar por una fase general de activación y terminar por fase específica.

No ir con prisas. Disponer del suficiente tiempo del calentamiento para no estresar al deportista.

En el caso de disponer de Preparador Físico, éste deberá prestar especial atención a controlar el material y tenerlo preparado antes de comenzar el calentamiento.

Si se necesita material tipo petos, balones, agua, etc, tenerlo controlado desde el inicio.

Tener preparado el feedback con antelación, no ir sobre la marcha, puede ser perjudicial en lugar de mejorar.

Como conclusión y para remarcar las principales ideas, recalcar la importancia de preparar un buen calentamiento es clave para realizar una competición de forma segura, tanto para prevenir lesiones como para afrontar con garantías la prueba.

Respecto a si debe ser el mismo calentamiento para cualquier disciplina, se puede garantizar que NO debe ser igual. Es indispensable realizar un calentamiento específico y diferenciar sus fases dependiendo de la especialidad deportiva a ejecutar.

Respecto a la edad o género la cuestión será analizar el carácter de la prueba y la intensidad de las ejecuciones, así como el estado del deportista en el momento de la temporada.

Bibliografía / fotos: Imágenes google

@rafacanto10 

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