Análisis

Renato y su estructura arquitectónica galopante por Sudamérica

La segunda semifinal de la Copa Libertadores Bridgestone tuvo un marco emotivo. Con el antecedente de la inédita remontada de Lanús sobre River Plate, Gremio recibió a Barcelona de Guayaquil con la ventaja del 3 x 0 logrado en el Monumental Isidro Romero.
Gremio 0 1 Barcelona
Barcelona planteó el equipo que debió salir en Guayaquil. Con un extremo veloz por izquierda (M. Caicedo) y su centro delantero estelar (Alvez). Almada diseñó el típico 4-2-3-1 repitiendo a Esterilla por derecha con su tradicional perfil inverso.
Renato implementó la misma figura táctica, con la variante de Cicero que reemplazó al lesionado Barrios. La estrategia local muy parecida a la ejecutada en la ida; esperar sobre la media cancha con un equipo corto y especulador, donde Geromel y Kannaman jugaron a 5 o 10 metros del doble pivote: Arthur-Jailson. Lo compacto de la propuesta permitió cerrar los circuitos interiores vía Oyola-Diaz y su movimiento axial hacia la banda izquierda donde Caicedo con mayores espacios pudo ocasionar mayores estragos al bloque defensivo. De hecho, una jugada personal de Caicedo superando el bloque: Edilson-Geromel, originó el primer gol de Alvez tras rebote en el área.
Tras la anotación, Renato corrigió volcando al doble pivote sobre su flanco derecho y exigiendo el retroceso de Ramiro para complementar el enjambre táctico. Almada (a criterio del autor) desechó mayores posibilidades con el ingreso de Ayoví por derecha en lugar de Esterilla (que tiene mayor retroceso).
El trabajo del tridente Geromel-Edilson-Arthur fue el desempeño conectivo de mejor rendimiento en Gremio tras los primeros 45 minutos. Le cerró espacios a Caicedo, procurando casi siempre recibirlo de frente y no en carrera lanzada en donde el ecuatoriano ha demostrado una demoledora superioridad.
El sistema defensivo amarillo evitó libertades para Luan quien siempre encontró en Minda (de excelente rendimiento) y Oyola, un bloqueo físico y táctico para desarrollar su fútbol. El detrimento de la generación a partir del 7 rayado mitigo el volumen futbolístico de los locales, gestando apenas un par de jugadas de peligro en el primer tiempo, todas en la contra.
Para la segunda etapa Gremio mantuvo el esquema y la estrategia. Reemplazó a Fernandinho por Everton buscando mayor presencia en área rival pero el ingreso de Ayoví en el equipo visitante promovió ajuste del bloque y retraso de la línea atacante, incluyendo a Everton. El planteamiento genial de Renato exilió a Barcelona a jugar en campo rival haciendo posesión mínima persuasiva pero sin espacios para el último toque. No obstante, Esterilla creó una jugada tras centro largo estrellando las ilusiones toreras en el vertical izquierdo de Grohe.
Al final, Gremio se quedó con el boleto a la final de la presente edición de la Copa Libertadores Bridgestone a pesar de perder su partido. Jugará su quinta final en el histórico del certamen, fundamentado en la  jerarquía esgrimida en la ida y la estructura arquitectónica de su dispositivo defensivo en la vuelta. Pelearán por su tercer título versus Lanús (ARG). El esquema de Renato Gaucho galopea por Sudamérica.
Ficha técnica
Gremio: Grohe; Edílson, Geromel, Kanneman, Cortéz; Ramiro, Arthur, Jailson, Luan;

Fernandinho, Cícero.

Barcelona: Banguera; Velasco, Arreaga, Mena, Caicedo; Oyola, Minda; Esterrilla,

Díaz, Caicedo; Alvez.

Árbitro: Roberto Tobar (Chile).
Incidencias:  Estadio Arena Do Gremio.

Fuente de imagen destacada: @Conmebol

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