Checo Pérez se subió la pasada semana a un Ferrari para comenzar las pruebas con los mecánicos de Cadillac. El piloto mexicano condujo un SF-23 que utilizaron en su día Charles Leclerc y Carlos Sainz hace dos temporadas y las sensaciones fueron inmejorables. El ex de red Bull mostró su mejor cara y toda su experiencia en este nuevo proyecto de la Fórmula 1 que echará a andar en pocos meses.
El piloto mexicano lanzó un dardo a su ex equipo tras las primeras pruebas en el circuito Enzo e Dino Ferrari. “He estado dando algunas indicaciones, impulsando ideas. Es genial tener un equipo en el que sientes que sí puedes influir y al que puedes pedir ciertas cosas”, dijo el ex de Red Bull mostrando su gran ilusión por incorporarse y liderar el proyecto de Cadillac dentro de la Fórmula 1.
Y es que Checo Pérez estuvo durante cuatro temporadas en Red Bull, pero no gozó del protagonismo que le habría gustado ya que todos los focos se los llevó Max Verstappen. El tapatío conducía a la sombra del holandés, que se ceñía únicamente a hacerle el trabajo sucio para que pudiese ganar el Mundial frente al resto de pilotos de la parrilla.
Checo Pérez agradece el descanso
“No me di cuenta en ese momento, pero necesitaba un descanso. Cuando estás dentro del deporte, vives en modo automático: piensas en la siguiente carrera, en el siguiente contrato. Pero cuando te ves obligado a detenerte, te das cuenta de muchas cosas y ves la Fórmula 1 de forma diferente”, explicó el mexicano recordando su paso por Red Bull.
Por otro lado, el experimentado piloto de Fórmula 1 recuerda y reconoce que la última parte de la pasada temporada fue realmente dura para él. Sufrió mucho y muchas críticas por no estar, presuntamente, al nivel que requería un piloto de Red Bull. “Empecé a sentir un poco de desmotivación con el deporte, y no puedo permitir eso. La Fórmula 1 me ha dado todo. El día que me retire quiero hacerlo con una gran sonrisa y con respeto por todo lo que me ha dado”.
Un proyecto ilusionante
Ahora, Checo Pérez ha encontrado en Cadillac un proyecto y un escenario completamente diferente al que dejó atrás en la Fórmula 1 el año pasado. El nuevo equipo, que hará su estreno oficial en 2026, está en pleno proceso de construcción y ha dado al mexicano un papel relevante desde el primer día. Su trayectoria, su capacidad y su gran experiencia dentro de la competición juegan un papel fundamental para interpretar el comportamiento de un monoplaza. Estas características del mexicano han sido consideradas piezas esenciales en esta fase inicial.
“Considero a Cadillac como mi gran proyecto final en este deporte y quiero asegurarme de que sea un regreso triunfal. Lo más importante es la rapidez con la que podamos progresar. Quiero impulsar al equipo desde el día 1. Creo que podremos sorprender a mucha gente”, comentó.
La escudería estadounidense ha apostado por una dupla con amplia experiencia en la categoría. Pérez trabajará junto a Valtteri Bottas, quien también aporta muchos años de bagaje técnico y conocimiento de diferentes filosofías de coche. La intención de Cadillac es que ambos pilotos sean una guía sólida mientras se define la base del proyecto. Cabe recordar que el finlandés no se puede poner al servicio de su nuevo equipo hasta que acabe la presente temporada ya que sigue vinculado a Mercedes como piloto reserva.
“Queremos tener un impacto real en la Fórmula 1 desde el principio. Ese es nuestro objetivo: demostrar que Cadillac puede competir con los grandes y hacerlo con nuestra propia identidad”, sentenció. El ex de Red Bull ya ha intervenido en las primeras sesiones de trabajo, tanto en el simulador como en las prácticas en pista realizadas con material proporcionado por Ferrari.
