Análisis Ciclismo

Movistar, rosa primaveral

Como continuación al repaso de la temporada de los equipos World Tour que estamos haciendo desde Sexto Anillo, en esta ocasión toca hablar de Movistar Team.

Antes de emitir juicios de valor, acudiremos a la estadística de la temporada del único equipo español que milita en la máxima categoría del ciclismo internacional.

La temporada 2019 en números.

La temporada 2019 se ha cerrado con 21 victorias (Ver aquí) 61 podios y el séptimo puesto en el ranking World Tour.

2019  ha sido el año que menos victorias ha conseguido el equipo desde 2011  (año en el que Movistar se estrenó como patrocinador con 21 victorias). Tampoco ha sido su mejor temporada en cuanto al ranking UCI (7º). Si bien ha mejorado un puesto su clasificación de 2018, queda lejos de sus mejores años  (entre 2012 y 2017 no se bajó del del Top 5).

Siguiendo con los números de la temporada actual, observamos que las 21 victorias se han repartido entre 9 corredores de los 25 integrantes del Movistar Team.

Alejandro Valverde y Richard Carapaz han conseguido 5 victorias cada uno, seguidos por Nairo Quintana con 3 triunfos, y Winner Ancona y Edu Prades, ambos con dos triunfos. Carlos Betancur, Mikel Landa, Rafa Valls y Carlos Barbero levantaron los brazos en meta una vez a lo largo de la temporada.

Si atendemos a la calidad de las victorias, siete han sido en pruebas  World Tour, destacando el triunfo absoluto de Richard Carapaz en el Giro de Italia. Además, el corredor ecuatoriano se anotó dos triunfos parciales en la ronda transalpina, Nairo Quintana se anotó una etapa en el Tour de Francia y otra en la Vuelta a España, y Alejandro Valverde también obtuvo una victoria parcial en la ronda nacional.

Movistar es un equipo pertrechado para brillar en las grandes rondas por etapas. Si nos centramos en la actuación de Movistar en las clasificaciones generales de las tres grandes, destacamos la victoria de Carapaz y el 4º puesto de Landa en el Giro, el 6º puesto de Landa, 8º de Quintana y 9º de Valverde en el Tour, y el 2º puesto de Valverde y 4º de Quintana en la Vuelta.

En definitiva dos podios y 5 victorias parciales en las grandes rondas por etapas. A lo que hay que añadir el triunfo en la clasificación por equipos en las tres grandes, hecho que sólo tenía un precedente histórico en 1974, hazaña lograda por el mítico Kas.

Sin embargo, en las grandes clásicas el equipo no obtuvo ningún triunfo, destacando solamente el segundo puesto de Alejandro Valverde en Lombardía. Tampoco llegaron triunfos absolutos en las Vueltas de una semana de mayor renombre.

Valoración de la temporada 2019.

El año comenzaba con el dulce recuerdo del triunfo de Valverde en Innsbruck, permitiendo al campeón murciano pasear el maillot arocoiris por las carreras más importantes.  A su vez se tenían grandes expectativas puestas en Mikel Landa como líder del equipo en el Giro, y como una alternativa a Quintana de cara a presentar una doble candidatura al podio del Tour de Francia.

El inicio de la temporada no fue bueno para Alejandro Valverde que venía de un invierno plagado de reconocimientos por su victoria en el mundial, y se estaba preparando seriamente para brillar en el Tour de Flandes. Por dichos motivos no llegaron sus tempraneros triunfos habituales en la primera parte de la temporada.

Fuente: as.com

Una solitaria victoria parcial en el  UAE Tour, y el segundo puesto en dicha prueba tras Primoz Roglic suponían los mayores logros del murciano antes de comenzar las clásicas de Primavera.

Por su parte el colombiano Winner Anacona, se adjudicaba un triunfo parcial y la victoria final del Tour de San Juan, imponiéndose a Julien Alaphilippe, Remko Evenepoel y otros corredores de prestigio que corrieron en la tempranera ronda argentina.

A su vez, Nairo Quintana se anotaba la sexta etapa del Tour de Colombia ante lo más granado del pelotón internacional.

Las cosas comenzaban razonablemente bien para el Movistar Team, y el habitual aluvión de victorias tempranas de Valverde, se veía compensado en parte por sus compañeros de equipo.

Con el inicio de la primavera, comenzaban la mayor parte de las grandes clásicas de la temporada. Alejandro Valverde decidió correr la Milán San Remo como piedra de toque y preparación para su debut en el Tour de Flandes. El resultado fue óptimo para el corredor de Las Lumbreras, llegando a meta con el grupo cabecero  ocupando la séptima plaza en el sprint final ganado por Alaphilippe.

Llegaba el mes de abril, y para Valverde llegaba su soñado debut en la gran clásica belga de muros y Pavés: el Tour de Flandes. Un auténtico reto para Alejandro, en una carrera dominada tradicionalmente por ciclistas de gran envergadura y muy fuertes como Tom Boonen, Fabian Cancellara o el mismo Peter Sagan. La opinión de los entendidos es que De Ronde nunca podrá estar al alcance de un ciclista tan liviano como Valverde. Alberto Bettiol sorprendía a sus rivales con una exhibición de fuerza y astucia estrenando su palmarés en Flandes. Por su parte Valverde entraba en octava posición en el grupo de los ilustres y dando muy buenas sensaciones.

Tras la buena actuación en Flandes, llegó la decepción en el tríptico de las Ardenas, pruebas a las que llegó pasado de forma y una caída antes de la Lieja le obligó a abandonar en la decana del ciclismo. El séptimo puesto de Mikel Landa en Lieja fue la única noticia positiva para Movistar.

Tras las clásicas primaverales, tocaba el Giro de Italia y Movistar afrontaba la prueba italiana con la baja de Valverde por caída en las Ardenas. El equipo llegaba con un líder claro Mikel Landa, y un Richard Carapaz que llegaba en gran forma tras ganar la Vuelta a Asturias. Las primeras etapas no fueron buenas para los líderes de Movistar, Landa perdía demasiado tiempo en las cronos con el líder Roglic y se quedaba cortado en las etapas llanas con montonera. Richar Carapaz daba al equipo telefónico su primera alegría en la cuarta etapa imponiéndose en un apretado final en Frascati, el mismo día que Dumoulin sufría una dura caída que le dejaría en el dique seco para el resto de la temporada.

Tras la crono de San Marino, los líderes de Movistar quedaban muy lejos de Roglic, Carapaz a 3:16 y Landa a casi 5 minutos, aunque aún quedaba toda la montaña por disputarse.  Tras las primeras etapas de montaña, Landa realizaba ataques lejanos para intentar limar parte del tiempo perdido. Carapaz también iba recortando y acercándose a Roglic al que parecía que sólo le importaba Nibali.

La etapa 14ª con final en Courmayeur supuso el asalto de Richard Carapaz al liderato de la carrera, atacando a más de 30 kms para el final, y llegando a meta con 1 54″ sobre el grupo de Roglic, lo que le valía acceder a la maglia rosa que ya no dejaría hasta el final del Giro. En la etapa del Mortirolo, Roglic cedía 1 22″ con Carapaz, Landa y Nibali.

Fuente: giro.it

El equipo en la semana final dio una gran sensación de táctica y estrategia, con unos Pedrero y Carretero excelentes haciendo un buen trabajo en la montaña. Además Landa jugó un buen papel táctico actuando de secante en momentos clave. Carapaz se mostró como un líder sin fisuras y llegó a la crono final con tiempo más que suficiente para no pasar apuros. En cambio Landa perdía su tercera posición ante Roglic en las calles de Verona. En el podio final  Carapaz sonreía de rosa ante la mirada de Nibali y Roglic, y volvía a subir con todos sus compañeros como ganadores de la clasificación por equipos.

La victoria de Carapaz en el Giro suponía el primer triunfo de un ecuatoriano en una ronda de 3 semanas, así como el mejor momento de la temporada de Movistar.

Se acercaba julio y el gran objetivo de la temporada, y tras unos resultados discretos en Dauphiné y Vuelta a Suiza, llegaron los campeonatos nacionales, donde Alejandro Valverde se enfundaba el maillot rojigualda por tercera vez en su carrera deportiva. Tras su caída en Lieja, había estado más de un mes inactivo volviendo más fino que nunca y con 3 kgs menos. La victoria en el Tour de Occitania hacía presagiar una buena actuación del murciano en el Tour de Francia.

Y llegó el Tour de Francia, Movistar se presentaba de nuevo con su tridente, aunque dejando claro que Valverde no era candidato a la general. El todopoderoso INEOS se presentaba sin su líder Froome tras la grave caída en la Dauphine.  Tras las primeras etapas en las que Julien Alaphilippe daba un recital en Epernay y se vestía de amarillo, Movistar jugaba bien sus bazas teniendo a Quintana, Landa y Valverde muy cerca de los primeros puestos de la general. Sin embargo, la décima etapa con fin en Albi supuso un golpe duro (Ver aquí ) para el equipo. Tras unos abanicos en los que todos los líderes del equipo se colocaron perfectamente en el grupo cabecero, a 17 kms de meta Barguil provocaba de forma fortuita la caída de Mikel Landa que perdía 2:09″ en meta y las posibilidades de acercarse al podio final. 

Afortunadamente quedaba Nairo Quintana perfectamente emplazado entre los mejores de la general.  En los Pirineos y la crono de Pau, se decidirían las opciones de los líderes de Movistar en el Tour. Tras el recital del líder Alaphilippe en Pau, llegaba la etapa con final en el Tourmalet y Movistar jugaba a aislar al líder Alaphilippe y a descolgar a algunos favoritos en las duras rampas de inicio del puerto. Soler y Amador seleccionaban el grupo de los ilustres, cuando inexplicablemente a falta de 9 kms Nairo Quintana explotaba cediendo 3 24″ en meta.  Tras esta etapa, el equipo se comportó erráticamente infiltrando a Quintana por delante en las fugas lejanas, provocando imágenes hilarantes como en la etapa de Foix cuando Landa llegaba por detrás alcanzando al grupo de Quintana y ni se miraron para colaborar.

Nairo Quintana triunfa en Valloire / Pauline Ballet (ASO)

La imagen de desorden se consolidó en los Alpes, y sobre todo en etapa con final de Val Thorens, en el que la falta de colaboración de los líderes de Movistar impidieron alcanzar a Nibali que se anotaba la etapa por escasos segundos sobre Alejandro Valverde.

La victoria de Nairo Quintana en Valloire y el triunfo en la clasificación por equipos no compensó el decepcionante papel de los líderes de Movistar que en ningún momento estuvieron cerca del podio que culminó entronando a Egan Bernal como el primer colombiano ganador del Tour de Francia.

La Vuelta se vislumbraba como reválida del Tour. En esta ocasión el equipo llegaba con dos líderes: Quintana y Valverde que jugarían al despiste acerca de quién era el verdadero líder del equipo.

La ronda española, parecía una buena oportunidad para resarcirse del Tour. El equipo salió algo mermado con la baja de última hora de Richard Carapaz, que se caía en un critérium previo al que acudió sin la autorización del equipo. La crono inicial por equipos fue un poco caótica con la caída de casi todos los componentes del Jumbo Visma, que acudía con sus mejores hombres para asaltar la ronda hispana.

Empezaron bien la cosas para el equipo Movistar, con la victoria de Quintana en la segunda etapa con meta en Calpe. Lástima que Soler perdiera excesivo tiempo en la etapa privando al equipo de tener una baza táctica con el joven catalán.  Tras las etapas llanas con victorias para los velocistas y la etapa de Javalambre, llegó la etapa séptima con final en Mas de la Costa, que ganada brillantemente por Alejandro Valverde, imponiendo su rush final sobre Roglic y con un gran trabajo de Quintana en el final del puerto. Salían los líderes del Movistar 3º y 4º en la general a menos de 30″ de M A López.

La décima etapa con final en Andorra (Cortals de Encamp), tuvo de todo, granizo, tramos de sterrato, caídas en el tramo final. La etapa se la anotó la revelación de la Vuelta, Tadej Pogacar, y permitó a Quintana salir líder ante la crono de Pau. Sin embargo dejó las primeras imágenes de caos en la dirección del equipo, los gestos de desaprobación de Soler al mandarle parar a esperar a Quintana cuando iba a por la etapa, la nula colaboración de Quintana y Valverde en la subida final dando la impresión de que se atacaban entre ellos. En definitiva volvía la sensación de caos del Tour en la dirección del equipo.

Nairo Quintana perdió el maillot rojo y un tiempo excesivo sobre Roglic en la crono de Pau, consolidando al esloveno como el hombre más fuerte de la Vuelta.  De este modo Valverde, segundo en la general, asumía los galones del equipo telefónico. Las etapas asturianas constataron el buen momento de Valverde que se consolidaba en la segunda posición de la general y el progresivo hundimiento de Quintana que iba cediendo tiempo en cada cumbre. Camino de Guadalajara, Quintana resucitaba y en una etapa llana protagonizada por el viento y una fuga masiva, lograba meterse en el grupo delantero volviendo a colarse en la segunda posición del podio.

Tras las etapas de la Sierra de Guadarrama y la Plataforma de Gredos, Quintana volvía a perder su posición de privilegio en el podio y se lo arrebataba la sorpresa de la Vuelta: Tadej Pogacar que se imponía en solitario en Gredos.

Alejandro Valverde, campeón del mundo y segundo en La Vuelta / Movistar Team

En el podio final, Roglic terminó de rojo seguido de Valverde y su compatriota Pogacar. Alejandro Valverde a sus 39 años conseguía su noveno podio en una grande. Además desde 1996 ningún corredor vestido de arcoíris se había subido al podio de una grande ( cuando Abraham Olano subió al cajón del Giro).

Movistar conseguía la victoria por equipos, logrando así la victoria en dicha clasificación en Giro, Tour y Vuelta en la misma temporada.

La temporada tocaba a su fin, y solamente quedaba un escenario para brillar: el mundial de Yorkshire. Acudía Alejandro Valverde con una selección hecha a su medida para intentar revalidar el título, pero las condiciones meteorológicas con frío y lluvia le hicieron abandonar mediado el ecuador de la prueba.

El Lombardía, último monumento de la temporada, Alejandro conseguía una meritoria segunda plaza, quedando otra vez al borde de la victoria en la clásica de las hojas muertas.

 

Temporada 2020.

El equipo va a sufrir una profunda remodelación, ya que se va a desprender de tres de sus líderes. En una apuesta por la juventud, el mallorquín Enric Mas y el catalán Marc Soler deberán asumir mayores galones dando la cara como líderes del equipo.

La salida de Nairo Quintana, Richard Carapaz y Mikel Landa, dejará un gran vacío sobre todo en Giro, Vuelta y Tour.

A Alejandro Valverde  poco más se le puede exigir. Con 40 años será uno de los corredores más veteranos del pelotón, y saldrá a divertirse en las carreras de inicio de la temporada. Según sus propias palabras su gran objetivo serán los JJ.OO. de Tokio, para lo que tendrá que acudir al Tour si quiere llegar en óptimas condiciones.

La plantilla del equipo va a experimentar la mayor revolución desde que Movistar patrocina al equipo de Eusebio Unzué.

En cuanto al capítulo de fichajes, se ha confirmado la llegada de los jóvenes españoles Enric Mas, Íñigo Elosegui, Sergio Samitier, los jóvenes colombianos Einer Augusto Rubio y Juan Diego Alba, los veteranos italianos Dario Cataldo y Davide Villella, el sprinter británico Gabriel Cullaigh , el clasicómano suizo Johan Jacobs,  el rodador alemán Juri Hollmann y el estadounidense Matteo Jorgenson.

Las bajas también serán muy numerosas, a las ya comentadas de Nairo Quintana, Richard Carapaz y Mikel Landa, hay que añadir otros nombres: Andrey AmadorWinner AnaconaCarlos Barbero, Jasha Sütterlin, Rafa VallsJaime Castrillo  y el sancionado Jaime Rosón, Daniele Bennatti, Carlos Betancur y Rubén Fernández.

Aún falta alguna incorporación más al equipo, interés se ha mostrado por Rohan Dennis, aunque INEOS también está detrás del campeón del mundo contrarreloj.

Una vez que se desvele el recorrido de la Vuelta, se fijarán los calendarios de los líderes con el reparto de objetivos de la temporada.

Esperemos que 2020 sea un año cargado de éxitos para el único equipo español que nos representa en la máxima categoría del ciclismo.

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