Análisis Ciclismo Mundial Sin categoría

Javier Mínguez y el oro de Valverde

Como continuación al artículo El oro de Valverde II ver aquí, analizamos la figura del seleccionador Javier Mínguez y su contribución al triunfo del ciclista de Las Lumbreras en Innsbruck.

  • El seleccionador nacional Javier Mínguez.

Curtido en más de mil batallas, Javier Mínguez es el director deportivo con más experiencia del ciclismo español. Fue, junto con José Miguel Echávarri, uno de los referentes del renacimiento del ciclismo español en los años 80. El paso de los años no ha menguado un ápice su olfato a la hora de leer la carrera. Además maneja como pocos los códigos no escritos del pelotón para saber cómo llegan los ciclistas a sus citas principales.

Como seleccionador debutó en el laureado y a la vez amargo mundial de Florencia 2013, donde un despiste de Valverde a poco más de un kilómetro de meta, permitió al luso Rui Costa saltar, cazar y batir a  Joaquim «Purito» Rodríguez que iba fugado pero con las reservas vacías. Como afirmó Javier, si aquel día no hubieran prohibido el pinganillo, Valverde habría ido «directo al otorrino por los gritos de alerta que hubiera recibido tras el ataque del portugués».

Tras tres citas mundialistas con recorridos nada propicios para las características de nuestros corredores, el mundial del Tirol suponía una nueva oportunidad para el brillo de la selección española. Sin embargo, había que ser muy precavido y preparar bien la carrera, ya que Valverde tendría un solo cartucho, y no se podría malgastar en escaramuzas anteriores al muro final.

Javier Mínguez llevaba toda la temporada hablando con Valverde del mundial de Innsbruck, y preparó un plan para llegar de la mejor manera posible a la cita. Podemos citar tres aciertos del seleccionador:

  1. Los corredores seleccionados y el reparto de roles.
  2. La concentración de Sierra Nevada.
  3. Gestión del grupo y relaciones con terceros.
  • Los corredores seleccionados y el reparto de roles.

La selección de corredores  resultó un éxito, ciclistas fuertes en montaña con veteranía y espíritu de sacrificio en aras del bien común.  El seleccionador aguantó bien las presiones externas a la hora de llevar a otros corredores distintos de los elegidos.

Un punto delicado en este tipo de citas suele ser el reparto de roles. Javier Mínguez dejó muy claro que Valverde era el líder único del combinado nacional.  El seleccionador tenía en mente los escenarios potenciales de la carrera, perfilando el papel de cada corredor en el transcurso de la misma. El objetivo era proteger al capitán hasta la subida final para que no sufriera desgaste, y meter a corredores peligrosos siempre que se formaran fugas, obligando a trabajar al resto de selecciones. Los corredores cumplieron perfectamente su cometido del primero al último.

  • La concentración de Sierra Nevada.

El seleccionador llevaba años solicitando al presidente de la Federación una concentración previa al campeonato del mundo.  Por fin se encontró presupuesto y se llevó a cabo en Sierra Nevada. La concentración pretendía un doble objetivo, la preparación física y psicológica de los corredores para mitigar la fatiga que traían de la Vuelta, y  la creación de un espíritu de equipo tan necesario, ya que como se dijo en el artículo anterior (El oro de Valverde II ver aquí), casi todos los seleccionados procedían de equipos diferentes.

Fuente propia

La concentración resultó clave como se demostró el día de la carrera. Los corredores se recuperaron de los esfuerzos de la Vuelta en un ambiente distendido en el que reinó el buen humor y la sana camaradería, pegamento necesario para «hacer piña».  No se entienden las críticas que recibió el seleccionador por parte de ciertos sectores de la prensa por realizar la concentración.  El fatídico jueves en el que, debido a un retraso de Iberia la selección perdió el avión a Múnich, arreciaron los insultos en las redes sociales y se publicaron artículos oportunistas. Afortunadamente el incidente del avión quedó en anécdota y la fatalidad unió aún más a los corredores españoles.

  • Gestión del grupo y relaciones con terceros.

Otro aspecto clave de la gestión de Javier Mínguez como seleccionador, es la manera que tiene de gestionar al grupo y cómo consigue que la responsabilidad ante la prensa recaiga exclusivamente en él, dejando a los corredores que se centren exclusivamente en la carrera. Los años le han curtido y sabe manejar sabiamente las relaciones con los periodistas en los buenos momentos y en los menos buenos.

Javier Mínguez, en su trayectoria como director deportivo, recuerda bastante a la figura del añorado seleccionador de fútbol Luis Aragonés.  De hecho tras el triunfo, todo el equipo nacional junto con auxiliares y técnicos, recibieron al seleccionador bajo el cántico de Luis Aragoneeeés!!.

Por citar algunas similitudes, a los dos técnicos les llegó la oportunidad de dirigir al combinado nacional a una edad avanzada y con una dilatada experiencia en sus espaldas. Ambos se caracterizaron por «sacar petróleo» de los equipos que habían dirigido. Sin disponer de los mayores presupuestos, lograron triunfos relevantes, Javier en sus etapas de Zor, BH, Amaya o Vitalicio, Luis con equipos como el Mallorca, Oviedo, Betis, Sevilla y At Madrid. Ambos tuvieron una presencia fugaz en los grandes,  Javier en Banesto en los dos años de la fusión con Amaya, Luis en los 5 meses que estuvo en el Barcelona. Pero sobre todo se han caracterizado no tener «pelos en la lengua» y por una óptima gestión de los deportistas a su cargo, sacando lo mejor de ellos y haciéndoles creer en sus posibilidades de ganar.

A pesar de que los corredores se lo pidieron al presidente de la Federación, a día de hoy no sabemos si Javier Mínguez continuará en su cargo de seleccionador nacional. Se le echará mucho de menos el día que deje de formar parte activa del ciclismo español.

Mínguez y Momparlé tras el oro de Valverde. Fuente propia

El oro de Valverde, no se habría podido conseguir si alguno de los factores aludidos (corredor-equipo-seleccionador) hubiera fallado. Paradójicamente  el mayor triunfo de la temporada de un líder del equipo Movistar, se ha dado sin los directores deportivos de la estructura de Eusebio Unzue y sin ninguno de sus compañeros de equipo. Aunque en 2019 el arcoíris solamente lo lucirá el líder de Movistar, los buenos aficionados no debemos olvidarnos de quiénes fueron los artífices de la consecución del sueño dorado de Innsbruck.

Tampoco podemos dejar de recordar al  equipazo de auxiliares  y técnicos que de forma altruista, un año tras otro acuden al mundial para que los corredores puedan rendir lo mejor posible a estas alturas de la temporada.

Larga vida al nuevo maillot arcoíris y a las personas que hicieron posible su victoria en Innsbruck 2018!!!

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