Football Americano NFL

Cuando los jugadores van a la huelga II

Aquí tenemos la segunda parte, del artículo “Cuando los jugadores van a la huelga. En el anterior artículo repasamos como se llego al acuerdo más duradero de la NFL. También vimos como los jugadores no dudaron en ir a la huelga en repetidas ocasiones para conseguir sus derechos laborales. Pues bien, vamos a ver ahora que ha sucedido respecto a la NFLPA en la historia más reciente de la NFL.

Demasiado bonito

Hasta que los propietarios vieron que estaban perdiendo dinero, en favor de sus jugadores. El acuerdo colectivo de 1993, les dio a los jugadores el 57 % de los ingresos de la liga. Mientras que los propietarios solo obtuvieron mil millones en concepto de operaciones y desarrollo de la liga.  Es por eso que en mayo de 2008, los propietarios decidieron salirse del acuerdo. Lo que hizo que la renovación del acuerdo terminase en 2011, en vez de 2012, como estaba firmado.

Muchos jugadores pensaban, que este movimiento estaba provocado por algunos propietarios que querían renegociar el reparto de beneficios. Puesto que este reparto de beneficios entre franquicias estaba asociado directamente al acuerdo colectivo. El acuerdo de 1993, implicaba una transferencia de ingresos, de los equipos que tenían mayores beneficios a los de menos. Todo esto se hizo para conseguir una liga mas competitiva y mayor igualdad entre franquicias. Pero después de quince años, muchos propietarios pensaban que este acuerdo ya no tenia sentido.

Fin de la era Upshaw

Para desgracia del mundo del football y en concreto para la NFLPA, en agosto de ese mismo año, falleció el director ejecutivo Gene Upshaw. Quien había mantenido una gran lucha al frente de la organización, hasta obtener el acuerdo de 1993. Esto dejaba a los jugadores, sin el baluarte que había sido dentro de la organización, y ese fiero negociador, que tan bien les iba a venir para esta nueva renovación.

Finalmente se opto por nombrar director ejecutivo del sindicato al ex jugador de los Washington Redskins DeMaurice Smith, quien todavía hoy sigue liderando la NFLPA. Durante los tres siguientes años, jugadores y propietarios se prepararon para el final del acuerdo. Los jugadores, querían aumentar el porcentaje que reciben en sus sueldos y cambios para mejorar la seguridad, no solo en los partidos sino incluso en las temporada baja. Mientras que los propietarios por su lado, querían reducir ese porcentaje, imponer un limite salarial para los rookies y aumentar en dos partidos la temporada regular.

Preparándose para el lockout

En previsión de un posible cierre por parte de los propietarios, los jugadores votaron renunciar a su derecho de negociación colectiva si esto pasase (recordamos que los sindicatos en EE.UU. no tienen derecho a demandar a la empresa). Como los empresarios habían renunciado al acuerdo colectivo, sin la mediación del sindicato, los jugadores podían acudir a los tribunales. Eso si, perdiendo el derecho a negociar colectivamente con la NFL. Una estratagema que se fraguo con la fusión de ambas ligas, en el cual la NFL se cubrió las espaldas ante posibles demandas sindicales. Por su lado los propietarios contrataron a grupos del lobby para presionar a los miembros del congreso, quienes aceptaron intervenir si fuese necesario. Tanto fue que en 2011. antes de lockout, un juez dictamino que la liga había estado preparando el cierre durante dos años y que su intención era “promover sus propios intereses y dañar los intereses de los jugadores“.

Llega el cierre

Una vez acabada la temporada de 2010, no se llego a un acuerdo para un nuevo contrato colectivo. A pesar que se amplio el tiempo de negociaciones, el 11 de marzo de 2011 se estableció el cierre patronal. Entonces la NFLPA comunico a la liga que ya no representaba colectivamente a los jugadores. Lo que llevo a jugadores como Brady, Manning, Brees y otros más a presentar una demanda antimonopolio a la NFL.

Un mes más tarde la jueza de distrito, invalidó el cierre patronal obligando a la NFL a reabrir sus instalaciones. La NFLPA animó a los jugadores a presentarse en las instalaciones deportivas, a pesar de no haber llegado a un nuevo acuerdo colectivo. Pero los equipos solo les permitieron acceder a las oficinas. Al reiniciarse la actividad con la falta de acuerdo colectivo, dejó todo sumido en el caos. Puesto que no había normas sobre el limite salarial o la agencia libre. Posteriormente la NFL recurrió la sentencia anterior y se anuló el juicio anterior. Con lo que permitió a la liga volver a establecer el cierre patronal, después del segundo día del draft.

Los propietarios anunciaron el 21 de julio que habían aprobado pactar con los jugadores por el juicio antimonopolio. Para el 4 de agosto la mayoría de los jugadores habían ratificado el acuerdo, y el cierre tocó su fin.

DeMaurice Smith y Roger Godell con el acuerdo colectivo de 2011

Nuevo acuerdo colectivo

El nuevo acuerdo, trajo un nuevo fondo para los jugadores retirados, así como un seguro de por vida. Se redujeron los entrenamientos con contacto físico fuera de temporada así como los preparatorios de offseason. Por su lado, los propietarios terminaron con todos los litigios anteriores, así como muchos beneficios económicos. Entre ellos, el ahorro de 320 millones de dólares por el año que estuvieron sin límite salarial, un nuevo sistema salarial para los rookies, ingresos completos en la temporada regular y un mejor reparto entre los equipos de los ingresos extra.

Este acuerdo se considera que es más beneficioso para los propietarios que para los jugadores. Eso sumado a que no fue negociado por la NFLPA, sino que se ratificó por los jugadores, coaccionados por el cierre.

Lo que viene

Este acuerdo firmado en 2011 tiene los días contados. En 2021 los jugadores, esta vez mediante la NFLPA, tendrán que sentarse a negociar con el comisionado. Esta vez se espera que los jugadores, estén mejor preparados y organizados. Desde 2016 DeMaurice Smith, lleva avisando que se prepara un guerra. Los jugadores de la NFL también están avisados por la NFLPA para que guarden dinero para esa temporada. No quieren que se pueda repetir la situación de 2011, ya que en palabras también del propio Smith, no se fían de los propietarios. Es por eso que también, muchos jugadores como Richard Sherman o Kirk Cousin han firmado contratos de tres años. Pues en vista de un nuevo acuerdo colectivo, y esta vez con mejor pinta para los jugadores, no quieren regalar años de mejora salarial por estar atados a contratos más largos. Por su lado el comisionado espera en una renovación del acuerdo. Cosa que Smith ya ha negado en varias ocasiones. Los jugadores lo tienen claro, quieren mejoras y las van a conseguir a toda costa.

Si echamos un vistazo a la historia de la NFL, podemos asegurar que la primavera-verano del 2021 va a ser muy movida en la liga. Solo nos queda esperar o rezar para que comisionado y jugadores lleguen a un nuevo acuerdo lo más rápido posible.

 

Contenido multimedia via: Getty/icon Sportwire, AP Foto/Phill Long, Linemanfootball

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