Análisis Balonmano

Noruega quiere repetir el oro

Cuenta atrás para el XXIII Campeonato del Mundo de balonmano femenino. El próximo día 1 de diciembre se abre el telón con la anfitriona Alemania y Camerún a las 19 h. en Leipzig.

Vamos a tratar de analizar a las selecciones que componen el Grupo B, en el que competirán Noruega, República Checa, Hungría, Suecia, Argentina y Polonia. Cuatro serán los combinados que pasen a octavos de final y otros dos dirán adiós. No es un grupo fácil, en lo que a clasificación final se refiere entre los cuatro primeros, y donde puede presentarse alguna que otra sorpresa, a pesar de que, a priori, República Checa y Argentina parten como chivos expiatorios.

Noruega

La mejor selección de balonmano femenino de todos los tiempos, las valquirias noruegas, se presenta en Alemania con la única aspiración de colgarse de nuevo el oro. Pocas novedades en la convocatoria de Thorir Hergeirsson con respecto a citas anteriores. La más importante, quizás, el regreso de la gran Heidi Løke (Storhamar) que tras su última maternidad y el retorno a su país abandonando Hungría, va a darnos nuevas lecciones desde la línea de 7 metros, en detrimento de Marit Frafjord (CSM Bucuresti). Aquí radica, a mi humilde entender, uno de los problemas que pueden presentársele al seleccionador islandés, pues la actual jugadora del equipo rumano era uno de los baluartes defensivos del combinado noruego. Igualmente, Katrine Lunde Haraldsen (Vipers Kristiansand) ocupa el puesto de Silje Solberg (Issy Paris Handball) en la portería y acompañará a Kari Aalvik Grimsbø (Györi Audi ETO). Por lo demás, seguiremos deleitándonos con las acciones de Nora Mørk (Györi Audi ETO), Stine Bredal Oftedal (Györi Audi ETO), Camilla Herrem (Sola), Amanda Kurtovic (CSM Bucuresti), Veronica Kristiansen (FC Midtjylland) o la pivote revelación Kari Brattset (Vipers Kristiansand). Previo a este Mundial, han disputado la Møbelringen Cup, ganando la misma aunque pasando algunos apuros tras empatar a 27 goles en el último encuentro con Rusia y llevarse el trofeo gracias a los lanzamientos desde los 7 metros. Sin duda alguna, la máxima favorita, pero seguro que su camino no será fácil, ya en el último Europeo, las oranges de Helle Thomsen le complicaron y mucho la existencia en la final.

Heidi Løke (Noruega) – Fotografía: IHF

Hungría

El ex entrenador del CSM Bucuresti, el danés Kim Rasmussen, será el encargado de dirigir y llevar al mejor puerto posible a la selección magiar. Una selección en la que vuelve a cobrar protagonismo Anita Görbicz (Györi Audi ETO), una jugadora que a sus 34 años sigue sentando cátedra juegue en la posición que juegue, y que en los mundiales de 2003, 2005 y 2007 formó parte del All Star Team. También Hungría va a padecer algunas ausencias significativas como son el caso de la portera Eva Kiss (Györi Audi ETO) o la primera línea Zita Szucsanszki (FTC Rail Cargo). Las de Rasmussen tienen la obligación de pasar a octavos, lo contrario supondría un tremendo fracaso para sus intereses no ya presentes sino futuros. Caras nuevas como la lateral izquierdo Noémi Hafra (FTC Rail Cargo) o la extremo Dorottya Faluvegi (FTC Rail Cargo), jugadoras jóvenes y con calidad que unidas a Aniko Kovacsics (FTC Rail Cargo), Bernadett Bodi (Györi Audi ETO) y Blanka Biro (FTC Rail Cargo) en la portería, esperan realizar un papel importante. En la última Møbelringen Cup disputada en Noruega, ya pusieron en aprietos a las nórdicas, por lo que esperemos sean un grupo competitivo. Como podrá verse, el grueso de la selección está compuesto por jugadoras del FTC Rail Cargo de Budapest.

Anita Görbicz (Hungría) – Fotografía: IHF

Suecia

Henrik Signell vuelve a dirigir la nave sueca en este Campeonato del Mundo. Las suecas cayeron en octavos en el mundial de 2015 de Dinamarca y su aspiración actual no es otra que superar lo conseguido por entonces. Su estrella rutilante es la central Isabelle Gulldén (CSM Bucuresti), una jugadora de calidad contrastada, una de las mejores en su puesto y que hará lo imposible por acercar a Suecia a una mejor posición. Las suecas son capaces de casi todo, pero llevan unos años en los que no se atisba la necesaria progresión como para estar entre las elegidas. La mayoría de ellas recalan en el extranjero y eso, como ocurre en otras selecciones, supone un hándicap importante a la hora de conjuntar al grupo. No obstante, la zurda Nathalie Hagman (CSM Bucuresti), Louise Sand (Brest Bretagne), Jamina Roberts (Erdi VSE), Sabina Jacobsen (CSM Bucuresti), Cassandra Tollbring (Larvik), Jenny Alm (Köpenhamn) o la portera Johanna Bundsen (Köpenhamn) tienen una calidad contrastada a nivel internacional y pueden ser una de las sorpresas. Las nórdicas deben pasar sin dificultades a octavos de final.

Isabelle Gulldén (Suecia) – Fotografía: IHF

Polonia

El equipo polaco, dirigido por Lescek Krowicki es uno de los que intentarán reverdecer laureles tras llegar a semifinales en el mundial de 2015 ante la “sorpresa” de algunos. La jugadora del SG BBM Bietigheim, Karolina KudlaczGloc es su buque insignia. Las polacas pueden echar en falta a Alina Wojtas (MKS Zaglebie Lubin SA), jugadora machacada por las lesiones pero que en su momento fue considerada como una de las grandes tras su fichaje por Larvik. La veterana lateral derecho Kinga Grzyb (MKS Zaglebie Lubin SA), junto a Kudlacz-Gloc y Kinga Achruk (SPR Lublin SSA) son las jugadoras en las que la selección polaca tiene puestas sus esperanzas, pero en esta ocasión, Polonia se presenta con un equipo poco experimentado, aunque ha dado muestras de su potencial en el Carpati Trophy de Rumanía venciendo a las anfitrionas por 27-21. No va a ser fácil repetir lo conseguido en el mundial de Dinamarca, pero es de obligado cumplimiento el pase a octavos de final y, quién sabe, si convertirse en una de las sorpresas.

Karolina Kudlacz-Gloc (Polonia) – Fotografía: IHF

Argentina

Las de Eduardo Peruchena llegan a Alemania, tras participar en el Torneo Internacional de España celebrado en Melilla, con la idea de mejorar el puesto 18 del mundial de 2015. Muchas de sus jugadoras están compitiendo en España, como es el caso de la central Elke Karsten (Super Amara Bera Bera), Manuela Pizzo (Rocasa Gran Canaria), la portera Marisol Carratú (Mecalia Atco. Guardés), Luciana Mendoza (Mecalia Atco. Guardés) o Macarena Gandulfo (Rincón Fertilidad Málaga), y que están cogiendo experiencia en una liga más competitiva que la argentina, por lo que sus prestaciones han mejorado ostensiblemente, si bien es cierto que todavía les queda camino por recorrer para presentarse más allá de la fase de grupos. Es, a priori, una de las selecciones que tiene todas las papeletas para quedarse en el camino hacia los octavos de final.

Elke Karsten (Argentina) – Fotografía: IHF

República Checa

El conjunto checo, dirigido por Jan A. Basny, vuelve al mundial tras ausentarse en el de Dinamarca de 2015. Su última participación data de 2013 donde consiguieron la décimo quinta plaza. Su estrella es Iveta Luzumova (Thüringer HC), una primera línea goleadora y que está entre las máximas artilleras de la EHF Champions League femenina. Otra jugadora importante es la extremo zurda Jana Knedlikova (Györi Audi ETO), pero lleva bastante tiempo lesionada y es muy dudosa su participación en este Mundial. Junto a estas, la lateral derecho Michaela Hrbkova (TPSG Frisch Auf Goppingen), la central Petra Manakova (DHK Banik Most) o la extremo izquierdo Kristyna Salcakova (ATH Achenheim) intentarán de alguna forma pasar a octavos de final, tarea que se presenta complicada dada la composición de este Grupo donde, parece, están las cosas bastante claras en el pase a octavos de final.

Iveta Luzumova (República Checa) – Fotografía: IHF

Imagen destacada: Wikipedia

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