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Xiao Ruoteng rompe en Montreal una racha de ocho años

No hubo, finalmente, duelo entre el rey y el príncipe de la gimnasia en Montreal. Con Kohei Uchimura lesionado durante la clasificación y Oleg Verniaiev sumido en una jornada negra, China aprovechó para ocupar los dos primeros cajones del podio. España, por su parte, contó con la participación de Joel Plata.

El japonés Uchimura, que no se ha bajado del oro desde 2009, llegó a Montreal sabiendo que este podría ser el fin de su reinado; pero nadie esperaba que el relevo fuera a producirse por una lesión. Durante la jornada de clasificación, el gimnasta nipón se dañó el tobillo realizando su salto. Aunque continuó en paralelas y barra, finalmente anunció que no podría competir en la final del día siguiente. Su esperado sucesor, el ucraniano Verniaiev, acabó quinto la jornada previa, liderada por el cubano Manrique Larduet.

Pero Kohei no fue el único damnificado de la ronda clasificatoria: un total de siete lesionados (entre ellos el español Rubén López) dejó el pabellón, además de un tapiz roto que obligó a repetir una rotación completa en suelo e innumerables quejas de los atletas hacia el sistema de iluminación que no les permitía ver con claridad. Se convierte Montreal así en uno de los mundiales peor organizados de los últimos años.

Operarios arreglando el tapiz durante la jornada clasificatoria (fuente: @Gymtertainment)

 

La final comenzó con el grupo de los favoritos en suelo y el ruso Nikita Nagornyi en caballo con arcos. Abrió la noche el gran favorito, Oleg Verniaiev, quien, con un ejercicio plagado de imprecisiones, obtuvo una nota de 13.766. Kenzo Shirai, la gran esperanza japonesa, clavó todas sus piruetas, incluida la cuádruple de salida, lo que le valió una nota por encima del 15. El ruso David Belyavskiy comenzó algo nervioso, con un doble mortal adelante con media pirueta, yendo de más a menos al salirse del tapiz en la quinta diagonal. Tras él, hicieron acto de presencia los chinos. En primer lugar, Xiao Ruoteng con un doble en plancha precioso y una nota de 14.433. Después le llegó el turno a Lin Chaopan, que comenzó muy acelerado y bajo de altura, finalizando con una triple pirueta. El líder de la ronda previa, Manrique Larduet, se sumó a la mala suerte de Verniaiev y, pese a su potencia y altura, no consiguió clavar sus diagonales, entre ellas un arabian doble de salida. Tampoco él pudo superar la barrera de los 14 puntos, por lo que las opciones de victoria se presumían harto difíciles para ambos.

En caballo con arcos Kenzo Shirai bajó un poco el ritmo de su ejercicio y tampoco pudo alcanzar los 14 puntos. Belyavskiy, sin embargo, hizo gala de su elegancia en uno de sus mejores aparatos y con un 14.900 volvió a ponerse a la altura de sus rivales. Ruoteng no mostró ni un titubeo durante su rutina (14.800), mientras que Chaopan se exhibió con un ritmo frenético y una cadera altísima. Verniaiev mostró un elemento original: un giro con una mano cruzada sobre una de las grupas. Pero una caída en un molino ruso al final de la rutina truncó toda posibilidad de remontada. También le ocurrió a Larduet, abriéndose una brecha de más de dos puntos entre ellos y el resto de favoritos. Fuera de este grupo, destacaron las anillas del estadounidense Yul Moldauer, con dos cristos de gran belleza.

Las anillas son territorio de chinos y rusos. Beliavskyi, al igual que su compañero Nagornyi en la rotación anterior, mostró unos mortales a cámara lenta que desembocaron en un cristo perfectamente controlado. Ruoteng mostró superioridad abriendo las manos en los elementos de fuerza y un doble doble agrupado de salida. La nota, en cambio, no acompañó, pues no llegó al 14. Manrique, pese a mostrar mayor balanceo, acortó distancias con un 14.133. Lo mismo le ocurrió a Oleg, que fue mejorando conforme avanzaba el ejercicio para acabar con un 14.566. Chaopan se resintió de su maltrecho hombro, pero este no le impidió realizar tres elementos de fuerza seguidos. Fueron las anillas un aparato curioso, donde los gimnastas en cabeza no llegaron al 14, mientras que los ya descolgados pudieron recortar distancia. Nagornyi, en salto, clavó un Dragulescu que lo colocó primero en la clasificación, con su compatriota justo detrás.

En salto, los cinco llevaban la misma nota de dificultad: 5.6. Los dos chinos y el ruso eligieron un Kasamatsu con doble pirueta (superando los primeros en ejecución al segundo). Verniaiev y Larduet optaron por el Dragulescu (el de este último haría sentirse orgulloso al propio Dragu). Shirai mostró un Yurchenko triple (salto que lleva su nombre) y la ejecución más alta de todas. Nikita Nagorniy comenzó su descenso en la clasificación con un fallo en paralelas.

Abrió Larduet la penúltima rotación. El latinoamericano se mostró muy sólido con una nota que se acercaba al 15 y lo acercaba a él de nuevo a los puestos de cabeza. El joven japonés clavó un ejercicio lleno de sueltas y de altos vuelos.  De Chaopan destacó un doble agrupado al apoyo braquial y de Ruoteng un gran paso en la salida. Verniaiev se desequilibró en el apoyo invertido sobre una banda, pero esto no pareció afectar significativamente a su nota (14.966). El toque de excelencia lo puso Belyavskiy: el cuerpo completamente rígido y un original trabajo bajo una banda le hicieron conquistar la nota más alta de la noche, un 15.266, y la primera posición. Su compañero de equipo se cayó dos veces de la barra y sus esperanzas de medalla se desvanecieron.

Belyavskiy, de la gloria al infierno (fuente, Instagram oficial belyavskiydavid01)

Cualquier cosa podía ocurrir en la barra, la última rotación. Verniaiev terminó de dejar claro que no era su competición cayéndose en uno de los giros. Kenzo Shirai salió a asegurar con dos kovacs uno carpado y otro agrupado y priorizando la ejecución sobre el ritmo (que casi pierde por completo en el stalder). El único fallo, casi imperceptible, de Chaopan, fue un codo doblado tras un mortal, mientras que Ruoteng realizó toda clase de tkachevs: con giro, sin giro, con agarre cruzado… El drama volvió a llamar a la puerta de Rusia con la caída de Belyavskiy en el yamawaki. David iba primero con medio punto de ventaja, pero el punto de penalización de la caída lo dejó fuera de los puestos de medalla. Cerró Larduet la final con uno de los mejores momentos: una impresionante salida con doble en plancha con triple pirueta que consiguió hacerle finalizar con un buen sabor de boca.

Consiguió así Xiao Ruoteng romper el reinado del ausente Kohei Uchimura. El podio, ítegramente asiático, lo completaron Lin Chaopan (China) y Kenzo Shirai (Japón), tres jóvenes gimnastas que apuntan a lo más alto en el camino a Tokio 2020. El favorito y el líder fallaron en la primera rotación y, mientras que uno remontó y el otro terminó de hundirse, ninguno consiguió alcanzar las expectativas creadas. Se les fue a los rusos el título en la barra, haciendo ganadores a los tres más regulares. Otros destacados fueron el británico Nile Wilson y el estadounidense Yul Moldauer. Joel Plata, nuestro representante, finalizó en vigésimo cuarta posición.

 

Resultados completos en la web oficial de la Federación Internacional de gimnasia

Fotos vía: Twitter, Instagram

Foto principal: @thegymterdotnet

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