Opinión

El Mallorca: Del sueño americano al fútbol no profesional

Han pasado ya 15 días desde el descenso matemático del RCD Mallorca a Segunda B. Dejar de seguir a equipos de Segunda y seguir más cuentas de Segunda B; estar pendiente de los play off de ascenso, deseando que el Baleares no subiera y que sí lo hagan Barça B y Mestalla para evitar rivales duros el año que viene… Así cambia la vida de un mallorquinista que escribe.

Evidentemente la temporada ha sido un auténtico fracaso. La salvación en Zorrilla la temporada anterior enmascaró temporalmente el problema ya que Fernando Vázquez, que llevaba dos años sin entrenar, había demostrado que ya no podía confeccionar un equipo con lógica. Pero Maheta Molango decidió mantenerle en el cargo y traerle todo lo que pidió. En julio teníamos casi toda la plantilla con un centro del campo que parecía que arrasaría en la categoría, pero el cuarto delantero del Girona era nuestra mayor apuesta goleadora, tras perder a Joselu (con más pena que gloria) y Ortuño (para enfado de muchos mallorquinistas). Que luego, como tantos otros exbermellones han triunfado donde han jugado. Reforzaron la portería y la defensa con dos jugadores de un recién descendido a Segunda B y también apostaron por Brandon como futuro Marco Asensio. Y Brandon peleará mucho más que Marco, pero también tiene menos calidad y encima sin más apoyos en el campo, misión imposible.

A continuación me gustaría hacer un repaso personal sobre los empleados que han formado parte de este desastre y de los cuales más bien pocos van a seguir a partir del 1 de julio, para alegría de más de un aficionado.

Cabrero: renovó por dos temporadas, asumiendo un rol secundario pero tapando la proyección de los jóvenes Valens o Parera. Además ejercía de capitán y no ha demostrado mucha personalidad. Cuando ha jugado ha cumplido aunque ya se le ha notado la falta de agilidad. Se negociará un acuerdo para que marche libre.

Santamaría: llegó al Mallorca tras descender con la Ponferradina. Ha demostrado rapidez y agilidad, salvando varias veces a su equipo de mayores goleadas pero demostrando que no es un portero de los mejores de la categoría, especialmente con los balones aéreos, transmitiendo inseguridad a sus compañeros y traduciéndose en muchos goles encajados en estrategia. Tiene un año más de contrato pero se irá.

Company: totalmente irregular. No se le puede discutir su mallorquinismo ni su implicación, pero su nerviosismo se ha traducido en 3 penaltis cometidos a lo largo de la temporada que han costado puntos importantes. Se le acaba el contrato y cree que está en deuda con el club. Hay dudas de que continúe.

Campabadal: más seguro en su puesto cuando ha jugado pero también ha cometido varios fallos importantes. Imperdonable que se borrara del último partido por unas “molestias”. Acaba contrato y parece que irá al Nàstic.

Juanjo Nieto: el tercer jugador que ha ocupado el lateral derecho de manera natural. Viniendo del filial cumplió cuando salió pero también pasado de revoluciones intentando demostrar y transmitir carácter. Debe controlarse pero seguro que formará parte del equipo la próxima temporada.

Héctor Yuste: mención especial para el segundo capitán con igual o menos sangre incluso que Cabrero. Incapaz de mandar y poner orden entre sus compañeros, a pesar de formar buena pareja con Raíllo o Pleguezuelo. Demuestra buena técnica pero haber bajado 4 veces a Segunda B no puede ser casualidad. Suerte a su próximo equipo (apunta a Grecia).

Raíllo: fichaje de Recio, procedente del Espanyol tras descender también con la Ponferradina. Destacó por su poderío en el juego aéreo pero decidió encararse con los aficionados por las redes sociales, por lo que acabó apartado por Sergi. Tiene contrato pero su futuro en el club no está nada claro.

Pleguezuelo: el más joven y el que más garra y sentimiento ha demostrado en el tramo final. Con la confianza de Sergi ha demostrado ser un central muy válido. Se vuelve al Arsenal tras la cesión.

Ansotegi: prácticamente desaparecido. Cumplió cuando salió y parece que fue uno de los hombres más respetados en el vestuario, pero poco más aportó. Está pensando en retirarse.

Oriol: jugador de extremos, o jugaba o estaba de paseo por los medios quejándose de su situación. Poco implicado, más pendiente de su contrato que de la situación del equipo y sospechosamente fallón cuando jugó. Parece que también irá al Nàstic.

Saúl: paso sin pena ni gloria tras una cesión desde enero. En el nivel medio-bajo marcado por la mayoría. Vuelve al Depor.

Juan Rodríguez: venía para formar parte de un centro del campo demoledor y ha acabado siendo superado por otros futbolistas. Sergi destacó su profesionalidad, pero poco más. Muy pobre bagaje de un jugador de los mejor pagados de la plantilla. Queda libre.

Juan Domínguez: no ha aparecido en toda la temporada. Un jugador que debía dar un golpe sobre la mesa, marcar diferencias y goles tanto en estrategia como con llegadas desde segunda línea, se marcha y quizás se quede sin equipo un tiempo ya que el Depor ha mostrado su descontento por su bajo rendimiento. Totalmente decepcionante.

Juan Culio: el más implicado de los tres Juanes que venían a dominar el campo. Incluso en los momentos más duros a nivel personal quiso estar con el equipo. Tiene contrato y ficha alta por lo que parece difícil que continúe a pesar de que se le propondrá un nuevo contrato a la baja.

Zdjelar: ha demostrado que no hace falta tener nombre ni edad para poder controlar el centro del campo en algunos partidos. En otros ha estado completamente superado e incluso ha jugado partidos horribles. En ocasiones parecía que jugaba por ¿decreto?

Álex Vallejo: recuperado de su última lesión de rodilla, ha aportado mucho al centro del campo en el tramo final y podría ser muy válido en la nueva categoría pero difícilmente continuará ya que acababa contrato.

Damià: vuelve tras su cesión al Lugo y tras no destacar en exceso durante la primera parte del campeonato mientras participó como mallorquinista. A pesar de tener contrato, quiere jugar en Segunda aunque deberá aumentar el nivel y la constancia para mantenerse en esta categoría en otro equipo.

Pol Roigé: poco participativo. Se le fichó del Sabadell como joven promesa pero cuando ha jugado no ha demostrado su habilidad como extremo. Se espera mucho más de él y tiene contrato aunque no es seguro que continúe.

Salomao: fichaje de Vázquez que ha aportado muy poco al equipo desde la banda o desde el banquillo. Sigue con contrato pero se le buscará una salida.

Moutinho: intermitente. Jugador con una calidad indiscutible pero que aparece en demasiados pocos partidos, para desespero del aficionado. Si fuera más constante habría dado muchos más puntos a su equipo. Ya le ocurrió con el Albacete el año del descenso. Acaba contrato.

James: ha demostrado cualidades pero está aún muy verde. Debe mejorar muchos aspectos y su individualismo, pero continuará en la plantilla el año que viene.

Lekic: venía para ser referencia y acabó la temporada sin poder aguantar físicamente más de 30 minutos según Sergi. Dio muchos puntos con sus goles al final del partido, pero evidentemente no era el 9 que Molango, Recio y Vázquez pretendían hacernos creer; y ya lo sabíamos. Tiene contrato pero se irá.

Dalmau: escasas apariciones y poco afortunado cuando jugó. Venía de la mano de Recio y de ser goleador en Segunda B pero no demostró poder ser el 9 de referencia. Acaba su cesión.

Óscar Díaz: el mayor error de Molango. Se lo trajo en enero de 2016 por sus 7 goles con el Numancia, pagando su cláusula tras declararse en rebeldía con su club. Luego desesperó a sus seguidores en Mallorca por su actitud y sus fallos y este año acabó apartado tras negarse a irse en invierno. Sigue con contrato aunque no va a continuar.

Lago Junior: extremadamente voluntarioso pero demasiado torpe. Corre más que controla y acaba por desaprovechar demasiadas ocasiones. A pesar de todo, ha sido uno de los mejores del equipo por su entrega y sus goles incluso en malas condiciones físicas. Tiene contrato pero es difícil que se le pueda mantener.

Brandon: el jugador más destacado, a pesar de que también uno de los más criticados. Empezó muy bien la temporada y parecía que se podría haber acertado apostando por él como referencia, pero nunca ha sido un 9 puro y lo ha pagado. Finalmente ha jugado muchos partidos superado por el ambiente y la mala preparación física, aunque ha dado la cara hasta el final. Suerte allá donde vaya.

Fernando Vázquez: demostró que ya no está para entrenar, preparar física y tácticamente un equipo en esta Liga 1 2 3 ni planificar una plantilla. Al llegar fichó 3 delanteros y aguantó el centro del campo media liga con 1 hombre. Luego eligió 3 centrocampistas de alto coste descuidando la portería y la delantera. Difícilmente volverá a entrenar.

Javier Olaizola: decepción personal. El Vasco transmitió más garra que conceptos y no corrigió la preparación física. Se le dio el cargo cuando venían 4 partidos de 5 fuera de casa con una fragilidad brutal del equipo fuera de la isla. Luego lo destituyeron demasiado tarde, cuando el equipo estaba ya a 6 puntos de la salvación.

Sergi Barjuan: logró cambiar el rumbo tras varios partidos malos y con varios golpes de suerte que permitieron creer a la afición pero pecó de conservador en los partidos clave, por lo que acabó pagándolo con el descenso. Se enfrentó a algunos jugadores por su falta de profesionalidad. La afición le guarda un buen recuerdo a pesar de todo.

Maheta Molango: el gran perdedor. Vio mermada la confianza de Sarver en él tras los incidentes de los aficionados en el último partido que mostraron su descontento con gritos y bengalas. Ha sido ratificado por el dueño americano pero a los seguidores mallorquinistas tendrá que ganárselos a base de buenas decisiones, mejor gestión y dando un paso al margen en la planificación deportiva donde ha demostrado su nula capacidad. Tardó 3 días en dar explicaciones tras el descenso en Miranda de Ebro y se limitó a decir que el año que viene habría que «competir».

Javier Recio: Vino de las categorías inferiores del Espanyol y no ha demostrado ser capaz de aportar mucho más. Sus fichajes no han destacado excesivamente y se esperaba su dimisión aunque parece que puede más el sueldo que recibe.

Monti Galmés:  el presidente ha decidido dimitir tras intentar echar a Molango y Recio, y traerse a Nando Pons de vuelta para la dirección deportiva. Cumplió sus labores institucionales pero poco más aportó.

Iván Campo: mención especial para el exfutbolista que ha formado parte de la representación del club en todos los desplazamientos sin conocerse muy bien aún sus funciones dentro del conjunto mallorquinista.

Personalmente, preferiría que no se quedara ningún jugador que haya formado parte de la primera plantilla esta temporada. Les deseo suerte a Culio, Brandon, Lago y Álex Vallejo por su profesionalidad. Pocos de los demás sabrán lo que hemos sufrido y tampoco deben andar muy preocupados los Yuste, Óscar Díaz o Juan Domíguez…

Es hora de empezar a mirar al futuro, asumir que en Segunda B hay 80 equipos de los que suben sólo 4. De la importancia de quedar primero. De la importancia de cómo se distribuyan los grupos este año que Baleares, Formentera y Poblense o Peña Deportiva acompañarán al Mallorca tras 36 años sin pisar la categoría de bronce, que ya no es Profesional. Se dejan atrás tantos buenos recuerdos que ahora es cuando hay que demostrar quiénes somos mallorquinistas de verdad. El futuro se empieza a elaborar y Vicente Moreno tomará las riendas del banquillo y de los fichajes desde este mismo martes a las 13:00h.

Força Mallorca! Sempre Amunt!

(imagen principal vía www.diariodemallorca.es)

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