Crónicas NFL

Matt Ryan guía a los Falcons al Super Bowl

Los Atlanta Falcons cumplen los pronósticos y se convierten, gracias a su abultada victoria ante los Green Bay Packers por 21-44, en merecedores participantes en el LI SuperBowl que se disputará el 5 de Febrero en Houston. En un partido que se presuponía de alta anotación los locales cumplieron las expectativas, mientras que el ataque quesero no estuvo a la altura dejando así el partido en manos de una defensa que se vio superada en todo momento.

Si le preguntáramos en la previa del partido a los fans que abarrotaban el Georgia Dome cuál sería su final soñado para este último partido de la historia en el mítico estadio, pocos habrían imaginado uno mejor. Partido redondo para los Falcons, que dominaron el encuentro desde el primer momento, y que se supieron vencedores con bastantes minutos restantes para tranquilidad de la parroquia local.

Las cosas ya se le empezaron a poner en contra a los Packers desde días antes del partido, con Jordi Nelson todavía recuperándose de la fractura en las costillas durante el partido de Wildcard, otros dos de los mejores receptores de Green Bay lidiarían con lesiones durante estos días. Tanto Adams como Allison acabarían participando en el partido, al igual que Nelson, pero no en las mejores condiciones. El RB Christine Michael completaría la lista de jugadores mermados en el ataque verde. En el lado defensivo el nombre propio de la previa era Burnett, quien de la misma forma que sus compañeros no quiso perderse este encuentro a vida o muerte a las puertas de la final a pesar de no estar al cien por cien. La gripe también quiso sumarse a la fiesta y afectó a varios jugadores, como el propio Aaron Rodgers o Mason Crosby. Y ya el día antes, la intensa niebla trastocaba los planes de viaje de los de Wisconsin, limitando en cierta medida sus horas de descanso.

Como es costumbre, los Packers al ganar el sorteo inicial escogieron tener el balón al volver del descanso, dejando así a Matt Ryan y sus hombres la primera posesión del partido. Esto no pareció la mejor de las ideas teniendo en cuenta que en las siete anteriores ocasiones que esto sucediera, los Falcons habían anotado touchdown en cada dirve inicial. Esta primera secuencia comenzaba con un ritmo vertiginoso, en un ataque no huddle muy variado, mezclando carreras de Freeman y Coleman con pases al receptor estrella Julio Jones. Con la defensa Packer cargando la zona media, los CB debían defender al hombre a receptores como Sanu, Gabriel o el propio Jones, físicamente superiores a ellos. La supuesta ayuda de los safeties en la cobertura no resultaba lo eficiente que debería, ya que centrar la atención en la ayuda contra uno de estos receptores potenciales dejaba en ventaja a otro de ellos, algo que Ryan es capaz de identificar sacando provecho de ello. Los terceros downs largos eran convertidos con extrema facilidad, hasta resultar este drive en el TD de Sanu.

Como se había comentado en la previa, en un partido donde los ataques se presuponen muy superiores a las defensas, finalizar en la redzone y ser eficaz en tercer down se antojaba clave, y los de Atlanta comenzaban cumpliendo estos requisitos a rajatabla, poniendo cierta presión en los visitantes desde muy pronto. Los Falcons quisieron comprobar hasta qué punto la recuperación de Nelson era real o simplemente un elemento intimidatorio, para ello empezaron cubriéndolo al hombre, tentando a Rodgers a buscarlo. Tras sus dos primeras espectaculares recepciones, quedó claro que no había ido de paseo. Pese a la fluidez del avance visitante, el pass rush estaba logrando presionar a Rodgers, obligándolo a soltar el balón rápidamente. Un gran blitz en tercer down forzaría el intento de gol de campo desde una distancia cómoda, sin embargo, el raro fallo de un Crosby muy fiable en estadios cerrados devolvía el balón a Falcons con posibilidad de dejar a los Packers a dos anotaciones desde muy pronto.

Atlanta continuaría con una selección de jugadas similar a la del primer drive, mezclando a partes iguales la carrera y los pases, sorprendiendo también con sus habituales play actions de vez en cuando. La diferencia en este caso era el ritmo de ataque, sin tanta prisa como en la anterior serie, consumiendo bastante reloj. Aprovechando la atención a Jones, tanto Sanu como los TE Toilolo y Hooper iban acumulando yardas. Un ejemplo de la inseguridad de la secundaria verde se personificaba en Randall, quien ante el temor de un pase profundo que le ganara la espalda, concedía mucho espacio al hombre que debía marcar, permitiendo recepciones sencillas. Tras convertir otro par de terceros downs largos, llegaba la primera contención de este poderoso ataque, forzando el FG y dando algo de aire a su equipo. Así se acababa el primer cuarto, uno en el que Atlanta había tenido la posesión durante 12 minutos y medio, por los 2 y medio del rival en tan solo tres posesiones totales, dando una idea del control del reloj que tenían los locales.

Ty Montgomery conseguía algunas yardas en carreras para comenzar este drive, combinado con recepciones de Randall Cobb. Un gran pase a Cook acercaba mucho a los Packers a la anotación, pero cuando Ripkowski ya había conseguido el primer down, el intento de llevar el balón más cerca de la endzone permitía a Collins forzar y recuperar el fumble sobre la línea de TD, devolviendo la posesión a su equipo cuando Green Bay más cerca de su primera anotación parecía. Uno de los fuertes de los Packers durante su victoriosa racha de 8 partidos seguidos era su capacidad para no cometer turnovers, y justo el día en que más importante se consideraba culminar en la redzone y no perder el balón, esto era lo que pasaba, para desesperación del staff visitante.

Con los Packers aún en shock, los de Atlanta no perdían el tiempo y avanzaban con firmeza por medio de play actions en las que buscaban a Jones para grandes ganancias de yardas. Pese a que las carreras en este punto no son muy efectivas, siguen consumiendo tiempo y no comprometen el drive de unos Falcons que saben que pese a necesitar convertir terceros downs largos no dudan, confían en la superioridad de Jones y Sanu con respecto a sus marcadores. Un scramble de Ryan ponía el 17-0 en el marcador y el nerviosismo en el banquillo verde. De nada le estaba valiendo a los Packers contener la carrera, los problemas de la secundaria concedían una sangría de yardas en su contra.

Tras dos posesiones de muchas yardas pero que resultaron en cero puntos, y viéndose 17 puntos por debajo, a los hombres de McCarthy les pudo la presión de verse con el partido casi perdido, no siendo capaces ni de conseguir el primer down antes de ejecuta r el primer punt de la noche. Los Packers necesitaban algo que les diera confianza, y la defensa tuvo la oportunidad de conseguir esa inyección de moral al estar a punto de recuperar un fumble tras un mal snap, pero nada les salía a los queseros, que veían como al menos devolvían la moneda a los Falcons forzando su despeje.

Collins completaría un gran partido

Sin embargo este giro de eventos que podría haber sido anotar en esta presumible última posesión del primer tiempo y en la primera del segundo resultó no ser tal, ya que tras un drop de Nelson, un buen sack a Rodgers dejaba el tercero y 21. El 12 buscaba dar un golpe de efecto con un pase profundo que mandara una señal de esperanza a su equipo, pero el resultado fue nefasto, permitiendo la intercepción de Allen. Pese a ser una INT muy alejada, similar a lo que hubiera pasado con un punt, el hecho de interceptar a Rodgers es una buena dosis de confianza para esta defensa acusada de inexperta.

Justo antes del descanso llegaría el primer golpe casi mortal tanto para los visitantes como para el partido. Con un gran manejo de estos segundos finales, los Falcons fueron avanzando convirtiendo terceros downs como de costumbre, y a través de Freeman  y Gabriel llegaron a las puertas de la endzone, para culminar con un espectacular TD de Julio Jones. Si poner el 24-0 al borde del descanso no era suficiente, durante esta secuencia la defensa Packer dispuso de hasta dos claras oportunidades de interceptar a Ryan, algo que muy rara vez sucediera esta temporada, pero como ya hemos comentado, los de Green Bay no estaban por la labor de aprovechar sus oportunidades de engancharse al partido.

Con Montgomery y Hyde tocados para comenzar la segunda parte, no parecía que nada indicara una posible reacción al volver de los vestuarios, y esto se confirmaría al poco de regresar al verde. Dos drops nada habituales en Cook ni siquiera permitían a los Packers coger algo de ritmo en ataque intentando crear algo de dudas en los locales. La defensa Falcon, sabiendo de la intención de Rodgers de enlazar varios pases para anotar con celeridad, obviaron la defensa del juego de carrera y se centraron en contener el juego aéreo, algo que resultó efectivo y que consiguió poner el balón de nuevo en las manos de Matt Ryan. Si bien la defensa de Falcons no destacó por realizar espectaculares jugadas durante el encuentro, se mostró eficaz en la presión a Rodgers, algo que pocas habían conseguido en estas últimas fechas, y pese a la juventud de la secundaria, no se vieron superados con claridad en ningún momento, algo a reseñar. Si a esto sumamos su capacidad para forzar turnovers, podemos decir que esta unidad dio un paso al frente cuando le fue requerido.

En un abrir y cerrar de ojos, otra play action daba a Jones la oportunidad de correr en campo abierto ante defensores menos veloces que él, lo que acabó como todos imaginamos, con un espectacular TD que remataba el partido definitivamente para decepción del espectador neutral así como de los hinchas queseros. El primer síntoma de que los de Green Bay asumían la derrota era el hecho de volver al juego de carrera, buscando más maquillar el resultado que ahorrar tiempo en busca de una remontada utópica que acabaría resultando en una paliza histórica a juzgar por lo visto hasta el momento. El avance se mezclaba con drops inexplicables, probando lo fuera del partido que estaba este equipo mentalmente. Pese a ello finalmente llegaría la primera anotación de los Packers, a través de un TD de Adams.

Jones se mostró imparable toda la noche

En el otro lado, unos Falcons que parecían simplemente buscar hacer correr el reloj, seguían consiguiendo primeros downs casi sin querer, fundamentalmente a través de las ágiles carreras de Freeman y las espectaculares recepciones de Jones. Este hecho es tan solo un ejemplo de la capacidad de este ataque para crear grandes jugadas de la nada, con playmakers en todas sus líneas capaces de sacar puntos de debajo de las piedras. Si a esto le sumamos la capacidad de “Matty Ice” para mantener la calma y no cometer errores, encontrando siempre la mejor solución, estamos probablemente ante el ataque más equilibrado de toda la liga. No ha habido hasta ahora ningún equipo capaz de contener a Jones sin centrar su atención en él, y viendo el nivel al que están el resto de hombres que le rodean, se planteará una difícil decisión para su próximo rival, confiar en que Jones no esté acertado, o dar espacio a los Sanu y compañía.

En este tramo final se producirían anotaciones por ambos bandos, tanto por parte de Atlanta  través de Freeman y Comenan, como por parte de los Packers a través de Nelson y Cook, para dejar el marcador final en 21-44. Este brutal ataque Falcon se puede llegar a apreciar viendo el resultado de sus 8 drives, de los cuales 6 acabaron en TD y 1 en FG, teniendo que despejar el balón en tan solo una ocasión.

Por todos es sabido que a la hora de decidir quién será el MVP de la temporada regular es inevitable tener en cuenta la actuación de estos hombres en playoff, y si alguno seguía teniendo dudas, esta enésima actuación rozando la perfección de Matt Ryan para meter a su equipo en la lucha definitiva por el Lombardi parece que decantará la balanza de su parte. Bien es cierto que la temporada de Brady y Rodgers ha sido cuanto menos igual de espectacular que la de este, pero su regularidad y sus extraordinarios números deberían marcar la diferencia coronándole como el mejor del año.

Lo que está claro es que es difícil imaginarse qué táctica es la adecuada para frenar a este ataque de ensueño diseñado por Shanahan (próximo entrenador de los 49ers según la prensa) y liderado por Ryan, capaz de correr al gusto gracias al tándem Coleman – Freeman y capaz de superar por aire a cualquier secundaria con unos receptores muy físicos y habilidosos.

No sabemos si serán capaces de proclamarse campeones por primera vez en su historia, pero sí que sabemos que darán espectáculo del bueno en Houston. Si perfecta fue la manera de despedirse del Georgia Dome, perfecta podría ser la inauguración del nuevo estadio con la ceremonia de entrega de los anillos de campeones. Esa es la misión.
(Fotos vía: atlantafalcons.com)

Adrián Sardiña

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